El milagro de la plaza I
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 10:56 AM 40 amorexias
Etiquetas: literatura.
Improvisación II
Por qué decidiste que mayo sería una buena fecha para unirte a un vuelo de pájaros y volver a tu planeta? Odio cada uno de los palmos de esta cama sin tu cuerpo, te odio por dejarme aquí, acaso creíste que el duelo me sería interesante? Y tu?! Tu maldito Cristo crucificado que juraste que me consolarías!? Donde estás? Maldita sea la vida! Maldito sea el espejo! Malditos recuerdos váyanse! Que hago? Como demonios dejo de amarla!? Como demonios puedo decirle a mi boca que no busque su beso en la oscuridad, como demonios puedo decirle a mi cuerpo que ya no busque su calor, a mis ojos que ya no busque su mirada, a mis oídos que ya no añoren su voz!? Maldita sea! Duele, duele, duele!
No hay Dios, no hay mundo, solo existo yo en una deshora, mi olvido inútil, mi desesperanza y este hoyo, y tu, tu aquí tan callada, tan abstraída, con tu cuerpo inerte y tu visión perdida, con tu ultimo grito ahogado, rasgando desde dentro tu tumba, y mi pecho, y mi calma, y yo silencio en silencio te encuentro de prisa, cuando la noche llega, y reconozco tu sonrisa, en la soledad de nuestra nada.
martes, junio 17, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 08:36 PM 44 amorexias
Etiquetas: literatura.
Entre remolinos.
-Esa música me produce una profunda melancolía, por que creo que fue la última vez que tu y yo estuvimos bien cuando recién fuimos al teatro a escucharlo, cuando aún; totalmente plenos; estábamos en la cima de el mundo; luego y sin aviso; caímos precipitadamente, al unísono, por las mismas razones, pero cada quién en su abismo; y cuando quise asirme de ti; al terminar de caer; estabas lejos, y yo aún mas lejos que tu. Lloré, por que era casi amor ahora, y antes lo dispusimos eterno, etéreo, infinito.
Ahora escuche "Entre remolinos" y se me estremeció el alma, la melancolía me subió por las piernas, y como un humo negro-cafesino, fue espeso, invadiendo la habitación, y recordé cada una de las cosas que nos dijimos cuando por horas guardábamos silencios, las terribles miradas lanzadas cuando ni siquiera nos veíamos, los golpes terribles de cada una de las caricias que no nos dimos! -
Apura un trago mas de ron mientras habla con una silla vacía pero colocada frente a él tras la mesa, como si en ella se sentara alguien; indiferente. La casa a media luz y llena de invisibles, arremolinada por el dolor y la caída de quien insistía en hablar con una silla. En este caso, el olor a ron es fuerte y se penetra en la madera, el humo de el cigarrillo aún mas, y él lo llama "melancolía". Una lágrima cae dentro de el vaso, y perturbado y confundido piensa que se ha servido mas licor, mientras medita que es mejor tomar hasta la inconsciencia; aunque no logra olvidarla y continua hablándole, amándola, le dice poemas, o simplemente le conversa lo efímero de el día, finalmente él ha entendido, que si deja de hablarle se irá, se irá para siempre y se llevará la pancita, se llevara el amor, su sonrisa, sus ojos, sus labios, su pelo, su piel, y ella sentada se observa el vientre, él la ve, el la huele, pero no la toca, ella no lo mira, esta inmóvil tal y como la recuerda de esa misma noche antes de salir al trabajo para no volverlos a ver nunca mas, y no se hablan, lo cual es normal; así son los invisibles; mientras él sabe y entiende, y no se calla!; que los fantasmas pueden amarrase a una silla con palabras y con lágrimas.
miércoles, junio 04, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 04:13 PM 48 amorexias
Etiquetas: literatura.
Ultra sale a cenar.
sábado, mayo 31, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 11:59 PM 45 amorexias
Etiquetas: literatura.
Aprender a llorar.
Las noticias buenas nunca parecían suficientes, las malas eran mas comunes y significaban estar mas al tanto de lo que ocurría, y la vi bella como nunca hablando con el médico cosas que no entendía, los veía mover la boca y no había ni una señal de lo hablado, su expresión siempre fue la misma, y yo mirando el reloj, la cama, la ventana, nunca me atreví a preguntar.
Pero esa despedida mentira fue un triste desenlace para un silencio, esa vez si te vi preocupada quedarte en la puerta, y yo a contra luz sonreí, reloj, cama, ventana, y te alejaste por el pasillo.
miércoles, mayo 21, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 09:12 PM 49 amorexias
Etiquetas: literatura.
Dormir con un noctámbulo.
Por las mañanas te encuentras alguna cerveza abierta y sin tomar, echada a perder; la computadora encendida con algún cuento escrito sin palabras, resulta un juego decirlo, ya que en verdad la página esta en blanco; con quizás apenas un bosquejo, y me sorprendo riéndome de esto, no debería, no me hace gracia, pero así funciona el sueño, no se duerme bien con un noctámbulo por la casa. Lo guardo y la apago, como una grotesca broma que me hago y no entiendo, tal vez un día vengas a darme instrucciones para terminarlos, yo los fecho, y esto les sirve de título.
Ya en la mañana no te encuentro, estarás dormido o ausente? Serás silencio en silencio?, no lo sé, igual le doy los buenos días a tu desorden.
Pero ha cambiado, antes me mantenía en mis sueños cuando sentía que te acostabas a mi lado, me balbuceabas que me amabas y me besabas el cuello, pero últimamente despierto, como hoy, a las tres de la mañana, siempre a esa hora en la que vienes conmigo a la cama, pero ya no te encuentro en ella, me levanto a apagar y guardar tu desorden, pero me molesta, me molesta en puta ver las pastillas en la mesa, y me revives cada noche ese momento en que te encontré allí, muerto sobre ella, intoxicado! Deja mi soledad intacta y vete de una vez por todas! Entiende que estas muerto! Maldita sea! Entiende que estas muerto! Y vete! Déjame dormir!
domingo, mayo 11, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 10:43 PM 52 amorexias
Etiquetas: literatura.
Gracias por la muerte.
Ella jamás pensó que hubiera algo mas para ella, la casa de latas a la orilla de el río, el borracho que la golpeaba y al que llamaba papá, la madre drogadicta que parecía morir cada vez que ella regresaba con buen dinero, de vender flores, y de venderse flor por los bares de el centro.
Ana no tenía miedo a pesar de sus doce años, y le dio muerte digna a dos hermanos, adoptando además a dos vecinitos que la acompañaban en sus romerías por dinero, de el bar frente a la iglesia al salón de baile de el Higuerón, de vuelta al tugurio.
Los hombres de el bar fueron quiénes la descubrieran mujer con mente infantil, antes de que ella se diera cuenta que las tetitas le habían crecido, o que la sangre que emanaba de su vagina la hacía mujer para muchos; así empezó a venderse a pedazos sin que su inocencia le permitiera entender por que muchos le decían “putita”; nunca le gusto ponerse de rodillas frente a ningún borracho, pero el dinero que recibía a cambio era muy bueno para ella y sus dos hermanos adoptados, alegraba a los padres además que por unos días tranquilos, ya no la golpeaban.
Las señoras de la plaza la condenaban y le auguraban un terrible futuro que ella no entendía; nunca nadie le hablo de Dios, mas ella siempre trataba de encomendar cada noche su jornada y la de los niños que la acompañaban a un ser invisible al que ella no le importaba; para ella Dios cumplía si regresaba a la casa de latas con dinero.
Luego algunos fueron mas allá, y ella empezó a entender que podía sacarle mas provecho a su cuerpo, nunca le gusto, algunas veces le dolía, pero el dinero lo compensaba, ver a los mocosos felices con alguna golosina, y poder comprarse el vestido blanco para ella valían la pena de su terrible existencia, la única que conocía. Por eso el día que estreno el vestido blanco, se veía radiante, vendió todas sus flores y accedió a irse por el río con aquel joven moreno que le despertó las mariposas dormidas de su estómago. No opuso resistencia a ningún impulso de él, mas bien se mostró sumisa, incluso cuando este la empezó a golpear, solo se preocupo un poco por los pequeños, pero la verdad es que ellos sabrían llegar a casa con el dinero de todas las flores vendidas, mas el dinero que este hombre le diera por todo lo adicional que hacía y pedía, y sonrió en medio de la paliza pensando en lo linda que se vería en el otro vestido; el rosado, mientras el moreno seguía golpeándola.
El miró la cara de la niña fría y pálida, en el fondo de el arroyo, y se tranquilizó al ver que sonreía, soltó su cuello, y con una paz censurable camino tranquilo, dejándola allí, sumergida; como quién ha hecho bien.
miércoles, abril 30, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 11:59 AM 54 amorexias
Etiquetas: literatura.
Pasajero.
En un principio, la compañía de él en el asiento de pasajeros le había servido para tomar algunas decisiones, carentes de alma; empresariales pensaba ella; para él un dictado como de conciencia de negocios, que daba gozoso, en un tono de victoria sabiendo que Elena las seguiría al pie de la letra; ahora, siéndole molestas, trataba cada vez de hacerlas callar poniendo la radio, pero él continuaba hablándole, y ella escuchando, la radio resultaba un ruido lejano, y el camino por la montaña, un espejismo que sabía inconscientemente de memoria.
La noche anterior, la mala noticia de sus malas decisiones fue mayor que lo que su estilo frío y calculador pudieron haber previsto y lloró toda la noche, sin dormir, ese día el camino era mucho mas extenso y tedioso, la radio mas lejana, y su voz retumbaba aún mas en sus oídos.
El reía victorioso, a sabiendas de lo que estaba logrando, ella se ofuscaba y enredaba mas en pensamientos inconformes, sabía que al llegar a la oficina las malas noticias de ayer serían reafirmadas, y con toda la noche de pensar no había encontrado solución alguna, solo esperaba lo peor, y él que le dice una y otra vez lo fracasada que es, lo mal que la va a pasar de ahora en adelante, el fin de su estilo de vida a menos que le importará a alguien, pero con los antecedentes que tenía de novios que solo se la cogían sin quererla y lo apartada que estaba de su familia, y con la lista de enemistades que tenía incluso haciendo fila, sería realmente terrible verse en esos problemas y sin nadie que le ayude, a menos que un abogado pagado la defendiera, y ya ni siquiera para eso tendría dinero. Era una mujer hermosa, pero nadie se metería en camisa de once varas solo por sexo, le repetía una y otra vez, ella entre el radio y el camino trataba de ahogar la voz perversa de aquel que desde el asiento de pasajeros le molestaba, conforme se acercaba a aquella famosa curva de la muerte, y él que guarda silencio para reírse, para disfrutarlo, y ella que frustrada y llena de enojo, cierra los ojos, aprieta los dientes, y suelta el volante.
jueves, abril 17, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 11:29 PM 30 amorexias
Etiquetas: literatura.
P.D. nuestro gato esta muerto.
La guerra llego en la noche, como un ladrón, y yo demostrando que no son solo los jóvenes quienes mueren en las revoluciones, me deje arrastrar por el ideal de la contra, por que los de la derecha no bajamos de la montaña, morí a la hora de la cena en una calle del centro, enfrentado con estudiantes y guerrillas.
Esa misma noche desenterraste a nuestro gato, justo debajo de el árbol donde nos enamoramos lo encontraste, y entonces me recordaste, mas allá de nuestro hijo muerto, sin tener que ver mi cara para recordártelo, con mi muerte como escusa para olvidarlo, y volviste a amarme, y volviste a extrañarme, y esa noche me escribiste esta carta cuyo posdata concluye, que nuestro gato esta muerto, igual que tu, que moriste mañana durante la cena, y solo observo al camión militar alejarse, y te espero, bajo de el árbol aquel donde nos enamoramos, cuando esta casa aún era de tus padres, y espero que la soledad de esta noche, y este niño muerto que al fin sostengo en mis brazos puedan de nuevo, enamorarnos de golpe, allá los vivos con sus guerras.
lunes, abril 07, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 04:32 PM 51 amorexias
Etiquetas: literatura.
Vientre silencio.
domingo, marzo 30, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 11:45 PM 38 amorexias
Etiquetas: literatura.
Vestida para la ocasión.
-Tengo miedo, no puedo negártelo, me siento inquieto. Pronto los llamaré para que vengan; quieres que te peine?, espera, te pintaré las uñas además, déjame ponerte el vestido negro de seda que tanto te gusta, te ves preciosa en él-
-No soy bueno con el maquillaje, además, no necesitas mucho, eres hermosa, tan quieta, tan callada, permíteme acomodarte en la cama, duermes tan plácidamente! Abro los ojos, casi me quedo dormido contigo.-
-Ya los llamé, no tardan en llegar, déjame arreglarme un poco, tengo que cambiarme esta camisa ensangrentada, cuando lleguen los policías me entregaré, entonces podrás dormir tranquila, no te preocupes, te ves tan linda como siempre, tal vez ni noten nuestra pelea...- se decía al espejo el hombre transvertido pálido y temblando, con un fuerte sangrado en la entrepierna.
lunes, marzo 24, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 12:07 AM 61 amorexias
Etiquetas: literatura.
Atardecer empedrado.
Abrió los ojos y en cambio miro ese mismo cielo años atrás hasta su niñez olvidada, su delirio infantil reservado al silencio de su mundo hostil y violento, con la brisa los olores de la cocina de su abuela, con el sol las tardes entre potreros, el cielo estrellado su infinita inocencia atrapada bajo el hombre y el criminal en el que se había convertido, admirado reconoció por ultima vez el dolor antes de perderse de nuevo en el cielo arte que atardecía empedrado, la gente de el pueblo no tuvo problema en volver ladrillos sus odios y frustraciones, Alexander atardeció bajo la lluvia empedrada de venganzas, el cielo empedrado se hizo noche y desapareció con su ultima mirada, siempre hacia las nubes.
domingo, marzo 09, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 02:27 AM 50 amorexias
Etiquetas: literatura.
Volver de el silencio.
Despertar e inhalar sangre seca en mi nariz, saborear el gusto a tierra, sentir el frío, fue todo un solo acto.
Está gris, está helado, darme por muerto y dejarme tirado en el bosque, y ahora?
Creo que soy la victima hasta que la encuentro a ella, demasiado joven, desnuda, debí violarla, soy un mounstro, lo mejor será irme, pero también estoy desnudo; es lógico; buscaré mi ropa. Ella también esta llena de sangre, la que inhalo será la mía o la suya?
Busco mi ropa, pero encuentro otro brazo, otra pierna! Dónde estoy? Empiezo a escuchar perros, pasos, hay una luz ahí arriba, de pronto escalo cadáveres,, de pronto alguien se acerca, topo con una pared de tierra, la escalo, asomo mi cabeza, la cutacha de un rifle me golpea, gritos, saboreo sangre! Caigo boca abajo sobre una pila de cuerpos, ninguno es mi victima o mi victimario, siento el fuego en mi espalda, y un frío colarse en mi espinazo, vuelvo al silencio, justo cuando volvía de él, ahora que entiendo la dimensión de esta fosa común, empiezan a lanzar tierra a mis espaldas, sobre este racimo de muertos, y despierto gritando.
lunes, febrero 25, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 11:46 AM 53 amorexias
Etiquetas: literatura.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
transformándome en la evolución de tus años de niña
y desarrolle mi amor en la imagen de tu deliciosa risa.
Me deje llevar presuroso entre tus juegos en mi pre-historia como hombre
me hipnotice en tu mirada antigua y milenaria
descubrí mi romanticismo en aquel garabato que de niño te regale avergonzado
y renací de el oscurantismo de mi inocencia al descubrirte
mujer detrás de tus últimos asomos de adolescencia.
Industrialice mis prioridades de joven
durante tu viaje a ninguna parte y a todos lados
desempolve tus cartas de amor en la edad moderna de mis días al reencuentro
de tu piel mujer y amante dichosa
planee mi futuro en tu era digital de sollozos y alegrías reguladas
para extinguirme con las últimas palabras de la carta de tu vida
mas la evolución continua
en tus ojos despiertos recién nacidos a otra vida.
martes, enero 15, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 08:34 PM 57 amorexias
Etiquetas: ajeno, literatura., Poesía, vrs.
Mariposas en la hojarasca.
Preciso, sutil, minucioso, la niña pequeña, tres años no más, vestido blanco, trenzas de india, cachetes rojos, de jugar con mariposas, mariposas como hojas de otoño que salen de el piso, ella mira apresurada, ella mira y se fascina, no hace caso al hombre ensangrentado que escapa por la montaña, eso no le importa, eso es poca cosa, juega con las ondas que forman su propio pie, y ve nebulosas que vienen de la cocina, su hermano pequeño en la puerta llora, parte adicional de la estampa, la postal de la pobreza, ella juega con la hojarasca que se vuelve agua, el humo sube como una corriente que se escapa de la bóveda, en el suelo una niña, parece hojas, su piel rojiza, sus trenzas, vestido percudido amarillento, nunca tuvo la niña en pie un vestido más bonito, mas blanco o mas limpio que el que lleva ahora, ni parecido al de la niña en el piso; ella misma; pero distinta, con la sangre y ella misma mezclada con las hojas secas, con la niñez esparcida en su entrepierna, y el hombre ensangrentado que corre por la montaña, que se lleva sus juegos infantiles, sus risas su vida, y esos ojos acuosos como ahora el piso de la hojarasca.
A lo lejos una mujer baja la cuesta de las golondrinas, trae la leña, trae la verdura, y su paso cansado es otra estampa para turistas. La niña la ve bajar y hacer una mueca de extrañeza, la hojarasca se le ha atravesado en una corazonada, una golondrina negra no es buena señal, la mujer distingue enseguida a la niña hecha hojarasca, y las mariposas azules que la sobrevuelan, la niña en pie normalmente correría hacía ella a abrazarla, con su hermano en brazos, pero esta vez es la madre la que corre hacía la casa, sabe que algo malo pasa, su niña nunca fue hojas secas, celulosa muerta, la niña de vestido blanco repuesta de la hojarasca agua se eleva con las mariposas, un hombre ensangrentado observa escondido en la montaña.
martes, enero 08, 2008
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 08:42 PM 55 amorexias
Etiquetas: literatura.
La invención de la distancia.
...y una gran noticia que quiero compartir con ustedes!
Este texto ya lo había publicado anteriormente y ahora el mismo forma parte de las publicaciones de editorial Kala de México, con ellos muchos proyectos por delante, incluyendo publicaciones en papel, todo en manos de Dios, esta noticia se las debía desde hace como un mes, y bueno, pués ya está acá, gracias a todos por el apoyo y por su participación en este blog, indispensable para el crecimiento de este aprendiz de escritor, gracias por acompañarme en este viaje en mi hora mas oscura.
La invención de la distancia.
Estoy en el mismo café, la misma mesa, te espero.Llueve, la gente corre en busca de el abrigo frío de el concreto. Te estarás mojando?Miro el reloj, también la muchacha que me sonríe tras el mostrador hipócritamente, mientras manda al empleado a avisarme, que es hora de cerrar, yo aún te espero.Dejo el dinero sobre la mesa y tomo las rosas que te aguardaban, se las doy a la muchacha que las acepta por cortesía. Me abrigo en la puerta, vuelvo a buscarte en medio de los que corren. El empleado trata de darme el paraguas que deje en el asiento –no gracias, prefiero mojarme- meto mis manos en la gabardina y camino despacio, yo sé que tu moras en el viento, lo sé por que huele a ti. Tropiezo, caigo en la acera, la gente aunque se da cuenta no se detiene, me siento en el caño a quejarme no de la caída si no de tu ausencia, de pronto te siento a mi espalda, me dices despacio –mírate a ti, que viniste a inventar la distancia!- no te vuelvo a ver, tal vez por vergüenza o por miedo a tu cercanía y dejo que te alejes mientras le vuelas a una señora la sombrilla y despeinas a la oficinista que ya no le importa; esta empapada; ni siquiera vuelvo a verte, te alejas silbando y esparciendo lluvia, la gente te confunde, mas yo sé que eres la misma que abrió una noche la ventana y se lanzó a la distancia, mientras yo dormía.
Mi amigo Julio Cordoba incluye en su blog una nota en primicia sobre el tema, Julio mil gracias! invitados todos allá, igual mi Reina de Ebano, mi apoyo fundamental, de ella este éxito, y todo mi amor y logros.
miércoles, diciembre 26, 2007
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 01:35 AM 57 amorexias
Etiquetas: Editorial Kala., literatura.
La soledad que hay en tu vientre.
Le habla, Federico la descubre y se abruma, ella trata de esconderla, pero su mirada la delata, es el susto, y una impropia inocencia brillosa de quien ya no lo es.
Se le acerca y la abraza, llora, pone su mano sobre el vientre también, y con la pesadez de quién tiene una gran carga le pregunta por que?!; ella musita cualquier palabra, "es tan lindo estar así" y llora; "pero ya sabemos que pasará" él asiente con la cabeza, el vientre se estremece.
cada vez que ella había quedado en cinta había perdido cercana a la semana 20 a la criatura, un pedazo de humano formándose, que late y se aferra a una vida por demás perniciosa en su contra, y se escapa, se escapa indefenso y engendro fuera de un vientre que es incapaz de sostenerlo; mientras Laura, mientras ella se niega a no sentirse mujer aunque sea unas semanas, Federico se frustra y entiende, pero no entiende por que asesinar a tanto inocente... "amor, otra vez dejaste de tomar las pastillas, y la opción de adoptar?" Ella se calla avergonzada un momento, "no es lo mismo sentir esto, déjame ser mujer unos días, aunque después tenga que ver a mi bebé escurrírseme entre las piernas en ríos de sangre! déjame! a fin de cuenta un día de estos me muero y tu ya serás padre con otra! yo solo sirvo para soñar con este pobre embarazo hermoso y maldito!
Ella llora y Federico de un salto se levanta, lo escucha por la casa agitado hasta quedarse dormida.
Despertó, su vientre le ardía y la cama llena de sangre le hicieron saber que había ocurrido finalmente, otra vez abortada su femineidad, otra vez abortada su efímera alegría.
Olvidó con tristeza, guardó con rabia la última caja, era un maldito sin duda! Olvidarla de esa manera! Dejarla sola cuando más lo necesitaba!
Miró el espacio vacío que las cajas llenas de biberones, pañales y ropa de bebé que no llenaban el espacio donde el hombre que amaba guardaba antes sus cosas, pero la soledad de su vientre lo hizo inventar la distancia, abrazo su tristeza estéril mientras lo maldecía, cayo sentada en el piso frente al closet: mientras lloraba desesperadamente su soledad. Su vientre se volvió a estremecer, su mente empezó a volar.
martes, diciembre 18, 2007
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 11:07 AM 35 amorexias
Etiquetas: literatura.
Ahora.
-Hombre, tu semen sabe a tierra.
Soñé que volvías como siempre
como cuando me amabas
te soñé como siempre
ya no con tus ojos diluidos en odio
ya no con tu frente ceñida
si no mas bien con tu sonrisa
Olías a dulce de tapa
a mar
a lluvia en la ventana
a sueño que se encuentra
a dicha
a alegría
volviste como vuelve la gente
no como vuelven los fantasmas
volviste gloriosa
como siempre
hermosa y amada
volviste mientras besaba mi almohada
y soñaba
Volviste y el desamparo
no viene de tu ausencia
volviste y mi tristeza
se ampara en que estabas al lado
dormías y no te dabas cuenta
que yo soñaba.
Soñé que volvías
soñé tu abrazo y tus ojos que me decían que me amabas
soñé y tu dormida
no te dabas cuenta siquiera
de que te fuiste
y yo soñaba que regresabas.
lunes, diciembre 10, 2007
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 09:34 PM 51 amorexias
Etiquetas: literatura.
Estigma.
Ella sangra mariposas muertas, que se desmoronan con el aire.
No grita, mas su cara desfigurada por el dolor es muy distinta de la de el Cristo calmo y fino de las imágenes.
El torturador joven y loco le pone una corona de espinas, ella desnuda ya no siente la dislocación en sus tobillos tras el violento acomodo de sus pies, para lograr el extraño ángulo en que los crucificados de las iglesias tienen los mismos clavados al unísono, mientras las palmas de sus manos se desgarran por la imprecisa ubicación de los clavos que la sostienen en la horizontal de la cruz.
El torturador se siente defraudado, pues no logra en ella emular a su Dios muerto, quizás por que no toma en cuenta que las imágenes no tienen el sexto estigma de el Cristo, al verse tan humillado y abandonado por su Padre, el mismo que tomo pose de Dios dormido para quienes hicieron las imágenes de las iglesias.
Ella , su espalda flagelada por el látigo, el costado penetrado por la daga, destrozada y sangrande, desfallecida, no se parece en nada a la imagen que tratará de emular el joven loco; el torturador es quién resiente el sexto estigma, el que ni la doctrina ni las escrituras señalan, y que él empieza a entender frustrado por no ser quién cuelga de la cruz.
Se frustra! grita! gime, la ve clavada y poco sublime, ni su infantil belleza disimulan el desastre carnicero del que fue objeto! el asesino, Judas; según entiende, cuelga del cuello como el traidor que no lo fue, tan solo en los evangelios de la doctrina que lo volvió loco, sétimo estigma piensa, mientras se defeca y eyacula en sus propios pantalones.
lunes, diciembre 03, 2007
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 10:03 AM 45 amorexias
Etiquetas: literatura.
El fumador invisible.
domingo, noviembre 25, 2007
Creado a deshora por Ese que llamaban Amorexia. a las 10:41 PM 55 amorexias
Etiquetas: literatura., Noctámbulos

















