domingo, julio 03, 2011

Sombras & silencios

He tratado de callarlos sin conseguirlo, parecen turnarse en abatir mi tranquilidad, el silencio es un país extraño desde que estas sombras gritan tanto, desde que la oscuridad se divorcio de la calma, desde que finalmente esas sombras parecen deslumbrarme con su constante ir y venir. Han raptado el aire, han secuestrado la noche, mi calma, mi descanso, y mas allá mi sueño. Estas sombras y silencios son dueñas de mis noches, mis madrugadas.
Fue una primero, inofensiva pensé la primera vez, casi trate de confundirla con un efecto del cansancio, luego con el traquear de la madera cuando se expande en la noche, pero termino respirando sobre mí, metiéndose en mis cobijas, acurrucándose a mi subconsciente somnoliento y en vigilia.
-Dame una hermana- exigió con su fétido aliento a ángel caído
-exijo una hermana! mi hermoso asesino-
-a fin de cuentas- me dije- existes solo por que mis manos te dejaron muerta bajo el piso de esta habitación, te lo debo-
y aunque no fue fácil la traje a mi departamento, amontone su cuerpo junto al tuyo y volví a acomodar las piezas de el piso bajo la cama, nunca mas volví a barrer allí, deje que el polvo se amontonará, y con eso pretendí el olvido.
Pero su sombra y su silencio lucharon pasivas cada noche, te vi convencerla de que no había mal en la existencia nueva que le había dado para ti, finalmente lograste que dejara de sollozar junto a mi cama y la hiciste como tu.
-Danos un amante!- Horrorizado no tuve mas remedio ante sus ataques de paloma y mi incesante necesidad de dormir cada noche que ceder a sus reproches, el joven fue mucho mas difícil, pero corrompida su vida las vi estallar de jubilo tomándolo sucia y pervertidamente, las oí violarlo, lo vi retorcerse hasta que un día ya era como ustedes.
El viejo y la vieja fueron mas fáciles, cuando me exigieron una madre y un padre, pero a partir de ese momento, las noches fueron insoportables, esas sombras y silencios se llevaron mi calma, convirtiendo mi falta de arrepentimiento en una carga que me hizo tratar de olvidarles.
Pero me pidieron un hijo, y no acepte! –niños no!-
-Danos un hijo grande asesino adorado! Un hombre que nos dé la ilusión de haber quedado preñadas! – y me negué otra vez, entonces comenzaron a gritar sus silencios y hacer señales luminosas desde sus sombras, finalmente fui descubierto y condenado, mi desvelo se volvió mas fuerte cuando finalmente se vinieron a esta celda conmigo, y cada uno habitó un espacio de mi pequeño encierro.Acumule apatía e intromisiones para olvidarlos, pero es imposible, con los viejos susurrando, y estos malditos revolcándose en sus orgías de sombras y silencios, a la víspera de mi locura vinieron a recriminarme y exigirme –danos un hijo amado asesino!- y me enseñaron a hacer nudos con sábanas, me prometieron que finalmente vendría la calma y el silencio a quedarse en mis noches, la oscuridad volvería a ser negra, y mi soledad finalmente llegaría con la noche; pero fue mentira, aquí siguen todos en esta pequeña bóveda, ellas revolcándose con él en una esquina, los abuelos acariciándome el cabello mientras trato de dormir; aún recuerdo sus voces diciéndome –Salta amado asesino!- mientras yo con la sábana en el cuello me lanzaba a sus olvidos

2 comentarios:

Michel Martínez Deb dijo...

Excelente ... inquietante, eso me gusta en un buen relato...hace tiempo no me paseaba por aca ...tu entrada esta increible ..me dejo muchas inquietudes guardadas ...Michel

www.micheldeb.tk

www.lamalapoesia.tk

isla dijo...

... esa inquietud es la que se me asienta cerca cuando te leo..
es increíble conseguir ese efecto deshora...
un abrazo
isla

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